¿Quién mató a Colosio? Es un perfecto argumento convertido en thriller policiaco con un cariz de espanto que escribió y dirigió Carlos Bolado que hoy, aprovechando los tiempo de elecciones, se exhibe con fines comerciales.
El asesinato del ex candidato a la Presidencia de México que dejó dos hijos huérfanos por meterse a los juegos políticos neoliberales noventeros, es el eje de esta historia con locaciones en Tijuana, Distrito Federal y Estado de México.
Esta cinematografía, basada en una investigación exhaustiva de su staff de producción, fue muy bien lograda. Su argumento está solido y tiende a moverse en el tiempo ágilmente, no se requiere ser mexicano ni saber de la historia del sexenio salinista para verla, ya que es un tema universal. Este cuerpo teórico sirve para darle un acercamiento a la realidad al espectador que vivió en carne propia el trágico incidente.
La realidad superará siempre a la ficción, por eso creo que me quedé con ese sabor de que algo le faltó a la película. Quizás una mezcla de zozobra, con incertidumbre y tristeza.
Es una película excelente pero no inolvidable. El hecho de marzo de 1994 si es inolvidable.
Daniel Jiménez Cacho se lleva la película sin duda con su papel de “El Doctor”, me recordaba mucho a Ernesto Zedillo por sus lentes, pero no era el economista que sustituyó a Luis Donaldo cinco días después de su muerte, más bien era una mezcla, quizás, de ¿Jorge Carpizo Mc Gregor con José María Córdoba Montoya? Es un personaje clave.
La frivolidad de la política mexicana es un elemento escalofriante que nutre la trama, la cual se sostiene por sí misma al tratar de comprobar las diferentes hipótesis sobre el asesinato del sonorense. Hasta se refiere la obra teatral de Lope de Vega, “Fuente Ovejuna”, ¿todo el pueblo matamos al comendador? o ¿fueron los narcos?
Por otro lado me pareció inquietante ver orinar en dos ocasiones a Kate del Castillo tratando de conseguir el embarazo, en su papel de periodista y novia de Andrés, un agente de investigaciones (José María Yazpik) quien representa el “arma secreta” del subprocurador de Justicia de “El Licenciado” (Odiseo Bichir). Cualquier parecido de Odiseo con José Francisco Ruiz Massieu es mera coincidencia.
No es una joya, pero si es un buen filme que se disfruta con una tina de palomitas y un refresco. Me quedé con la sensación de saber los detalles del caso y sus implicados, aunque ello represente un suicidio.
Por si no lo han visto aquí les dejo el trailer
Por el aprendizdereportero.














